Frases que adoro escuchar: – ¿Quieres venir? Una invitación tan sencilla, que no tiene ninguna ciencia. Sé que es absurdo, pero una parte de mi se llena de ilusión. No sabía que podía desear la compañía de alguien con tanta emoción. Pero la sola idea de saber que estarás ahí cuando toque ese timbre y que me abrirás la puerta con una sonrisa me llena el pecho de felicidad. ¿Qué llevo? ¿Preparo algo? ¿Le gustará esto o aquello? Son varias las preguntas que me hago durante el viaje a tu casa y una vez que me tienes adentro me hago una última pregunta: ¿Qué debo hacer para parar el tiempo y quedarme aquí para siempre?
Aunque no lo digamos, todavía somos niños