¿Qué hacer con esta nueva desilusión? Pues habrá que esperar a que pase, que se supere… ¿Pero desde cuándo soy capaz de superarlo? ¿Que acaso no sé quién soy? ¡No tengo la fortaleza para superarlo! Lo sé por experiencia. Yo no sé superar las cosas, solamente sé disimular. Disimular qué tanto me molesta, cuánto me duele. Con los años se deja de llorar a moco tendido. Pero nunca deja de doler. Y esa desilusión que me dejaste, solamente para que lo sepas desde ya: Me dejaste con un gran remordimiento.
Aunque no lo digamos, todavía somos niños