En mi desesperación e impotencia, me encuentro aquí sentada sola sin nada más que ver que la pantalla de mi teléfono celular, pero ya no sé porqué lo hago.
Ya cansada cierro mis ojos y los cubro con ambas manos, hay una desesperante sensación que demanda tu atención, que veas la última foto que publiqué y que le des like.
Es en este momento en el que estamos casi todos aislados de nuestras familias, de nuestros amigos, de nuestros colegas y de nuestros trabajos en el que las redes sociales nos mantienen cerca, pero del mismo modo, las redes sociales no cubren esta gran soledad que siento.
Quiero salir. Quiero trabajar. Quiero salir a tomar. Quiero conversar. Quiero escucharte. Quiero verte.
Sé que no debería esperar mucho de ti porque no hay nada entre nosotros, pero hay algo en mi que se aferra a tu compañía. Es en estos meses que me arrepiento de mi cobardía y de no haberme esforzado más para tener más recuerdos contigo.
«Hola, ¿cómo estás?», de esa forma comienza nuestra conversación, pero en menos de cinco minutos termina.
«¿Qué haces?»
«Qué bueno...»
«¿Y qué más?»
«¿Yo? No mucho la verdad».
«Ok, hablamos luego».
Todavía me cuesta creer que, a pesar del tiempo que ha pasado, sigues en mi mente. Es absurdo que sigas tan presente en mi memoria porque no tenemos el mismo camino, solo nos topamos por una breve cantidad de tiempo. Una parte de mí, la que se cree realista, me pide que entienda que es muy probable que nuestros destinos nos hayan acercado porque necesitaba conocer a alguien como tu para seguir adelante. Otra parte de mí, la soñadora, quiere creer que nos volveremos a ver y quiere que creemos más recuerdos juntos.
Todos esos pensamientos que trae esta soledad a mi nuevo día a día en cuarentena me piden que espere algo de ti, que espere que tú también quieras salir conmigo y que lo hagamos sin compromisos, pero sé que no debería esperar tanto de ti, tal vez tampoco debería esperar tanto de mí o tal vez tampoco debería esperar tanto del destino. Y aunque me diga todas estas cosas, cada vez que publico algo nuevo en mis redes sociales, lo único que pienso es…
«¿Qué te parece?»
«¿Estás viendo cómo estoy?»
«¿Quieres saber cómo estoy?»
«¡Mírame!»