Ir al contenido principal

¿Sabes que te quiero?

Me encanta dormir contigo. Pasar la noche contigo a mi lado. Tener uno de tus brazos bajo mi cabeza y el otro descansando sobre mi pecho. Sé que no eres mío. Sé que no quieres ser mío. No sé si lo sabes, pero me lleno de alegría y calma en mi cabeza, en mi pecho y en mi corazón cuando te tengo así a mi lado, con tu pecho pegado contra mi espalda y con nuestros dedos entrelazados. Duermo profundo. No tengo pesadillas. Me siento a salvo cuando estamos así.

Sé que cuando llegue la mañana tendré que inventar una excusa para quedarme más tiempo contigo. Me haré la dormida, te haré cariño en la mano, en el brazo, en tu rostro y en tu cabeza, te ofreceré desayuno. ¿Y tú? Me darás el gusto por un rato, pero no lo suficiente para desayunar conmigo. Cuando me quede sin ideas y sin excusas tomarás tu ropa, te despedirás con un beso en la mejilla y me dejarás en la puerta esperando, deseando que te arrepientas.

Cómo ha cambiado nuestra dinámica en tan solo un año. Pasamos de no conocer el nombre del otro a ser exclusivos, a explorar a otras personas, pero siempre volviendo a esta dinámica tan íntima y tan distante.

Sabes que te quiero. Sé que me quieres. Pero también sé que no quieres que te quiera como yo quiero quererte. Y lo peor es que sé que tu nunca me querrás como yo quiero que me quieras. Y aun así estoy aquí viendo cómo cierras la puerta, sea para irte o para dejar que me vaya.

No me quiero ir.
Yo me quiero quedar.
Quiero abrazarte por horas.
Quiero respirar tu perfume, por más cargante que sea.
Quiero que me dejes tomar tu cabeza y acomodarla en mi pecho.
Quiero tomarte de la mano, con o sin sexo de por medio.
Quiero que me abraces como antes y con fuerza.
Quiero sentirme atrapada en ti.
Quiero que te quedes.
Quiéreme más.

Quiero dejarte ir.

Entradas más populares de este blog

JUST A MOMENT

Just a moment. Take a moment. Breath in. … … … Breath out. … … … And you still have the guts to ask... Just let me breath. I have to take a moment, for myself, to think about me, what’s right about me, what’s wrong about me, and what can I do. Breath in. … … … Breath out. … … … I have to leave. Be it me or be it you, either way,  I have to choose, and between you and me, only I know what I can do. Bye. 

Recuerdos a la hora de dormir

Una noche cada determinado tiempo me suelo encontrar en mi cama de noche preguntándome: ¿Estoy bien? La pregunta nace a partir de un recuerdo, un simple recuerdo, y la añoranza de revivir ese sentimiento.      “Tal vez no lo estoy” es lo que termino por decirme.      Los segundos van pasando y mi mente sigue divagando en esos recuerdos de años atrás cuando sentí esos dedos acariciar mis caderas, cuando esa palma recorría mi espalda y mis hombros. El solo pensarlo despierta la memoria de mi cuerpo, casi como si el fantasma de su cariño me diera una visita.      Ya es verano, hace un calor insoportable con el que simplemente deseo quedarme al desnudo. No quiero sentir nada que siquiera roce mis poros, y aun así mi cuerpo disfruta la presencia de ese fantasma sin rostro.     Con el ir y venir de mis parejas el fantasma cambió su forma a la de ellos, pero un día dejó de hacerlo. El día que me dije no más parejas mi fantasma cariños...

Me sé tóxica

          Cada vez que me pierdo en mis recuerdos, tú eres el primero en aparecer. No importa cuántos años pasen, tú fuiste alguien muy importante para mí y todavía no veo cercano el día que te olvide.            Aún recuerdo el día que te conocí, fue un día de otoño que te presentaste frente a mi curso, te paraste frente a la pizarra y nos invitaste a tu fiesta. Yo no sabía qué esperar, no había nada que leer entre líneas, solamente era una invitación a una actividad que nunca me interesó, pero pensé: «Ya que no tengo nada mejor que hacer, vamos a probar».           Me uní a tu grupo y me conociste. Me viste como nadie nunca me había visto hasta esa fecha y yo te observé y escuché con mucha atención. Me enseñaste a escuchar. Al principio te traté como a todos, otra persona temporal en mi vida y como tal, alguien no merecedor de mi confi...